Una galería del barrio porteño de Once había sido el escenario elegido por un móvil de Canal Extra TV durante el programa Tarde Picante, que conduce Tomás Méndez.

En ese mismo lugar se había realizado la grabación de una serie de cámaras ocultas, donde se mostrará en esta misma noche de miércoles cómo se comercian celulares robados y cocaína en el primer y segundo piso de ese establecimiento comercial.

Sin embargo, al intentar ingresar a esa galería, el movilero Roberto Alvares fue frenado por personal de esa misma galería y le fue impedido el ingreso. Momentos después, cuando se intentaba alejar del establecimiento, y mientras transmitía en vivo por la pantalla de Extra TV, aseguró que tres y luego cuatro personas comenzaron a perseguirlo a él y a su camarógrafo.

Mientras el conductor les decía desde los estudios centrales del canal que se mantuvieran a resguardo y cuando volvieron a piso, se registró un forcejeo durante el cual, uno de los “patovicas” intentó quitarle el equipo de filmación al camarógrafo y alcanzó a robarle el dispositivo de iluminación.

Sólo segundos después el móvil volvió al aire, y se observó en vivo como dos de los “plomos” corrían atravesando la avenida, para luego perderse detrás de la fila de micros del transporte urbano.

Cuando se pensaba que la situación había quedado sólo en eso, y luego de volver la transmisión a los estudios, nuevamente el móvil “pidió aire” para contar que en su trayecto de regreso al vehículo en el que se trasladaban, con la intención de regresar al canal, habían sido perseguidos y amedrentados por las mismas personas, según sus declaraciones, personal de la galería donde originariamente se había llevado a cabo la transmisión.